La etapa de diseño de una remodelación integral es crucial, ya que incluye el diagnóstico de la estructura existente (relevamiento) además del diseño propiamente dicho.
Por lo general, este proceso puede tomar un rango de tiempo que varía entre 2 a 5 meses, dependiendo de la escala de la intervención y de si se necesita modificar muros de carga o instalaciones principales.
Este tiempo es una inversión directa en la seguridad y en la previsibilidad del proyecto. Estudio Rillo aborda esta fase con el máximo rigor técnico, lo que incluye la documentación del estado actual de la vivienda y la planificación detallada de cada demolición y adición.
El periodo de 2 a 5 meses se justifica por la necesidad de asegurar la solvencia técnica de la vivienda intervenida. Los primeros meses se enfocan en el diagnóstico y la propuesta estética del anteproyecto (por ejemplo, definir la nueva distribución y la apertura de espacios).
Los meses siguientes se dedican al proyecto ejecutivo, donde se detalla la reubicación de instalaciones sanitarias y eléctricas, y se obtienen los cálculos estructurales si es necesario mover una pared maestra. Esta planificación meticulosa minimiza la aparición de sorpresas costosas y estructurales ocultas, que son el principal riesgo en las remodelaciones.
En la actualización de una vivienda antigua, los estilos más solicitados son aquellos que buscan la integración y el contraste, como el Diseño Moderno o Industrial aplicado a una base clásica.
El objetivo es maximizar la sensación de amplitud y luminosidad, a menudo mediante la apertura de espacios (conceptos open plan) y la modernización de áreas clave como la cocina y los baños. Sin embargo, el diseño estético debe ser factible dentro de las limitaciones de la estructura preexistente.
Nuestros arquitectos son expertos en ejecutar estos estilos con una capa extra de solvencia estructural. Esto implica la planificación de la demolición para maximizar la luz natural y la ventilación (ej. reemplazo de aberturas viejas por ventanales más grandes), la implementación de tecnología moderna (automatización, climatización) y la elección de acabados que brinden una sensación de vanguardia y calidez.
El diseño funcional en la remodelación es crucial, ya que optimiza cada metro cuadrado de la vivienda actual sin comprometer la seguridad estructural. La experiencia de más de 30 años de nuestro estudio se refleja en el know-how para hacer que la arquitectura de su casa se adapte a los estándares modernos y aumente su valor de capitalización.
La orientación en una remodelación es un factor clave y muy desafiante, ya que los arquitectos deben optimizar la eficiencia energética y la iluminación con las aberturas y la estructura que ya existen. A diferencia de una obra nueva, donde la orientación se planifica desde cero, en la remodelación se debe buscar la mejor manera de “corregir” o potenciar la orientación existente para el confort térmico interior y el aprovechamiento de la luz natural. Un diseño inteligente se enfoca en maximizar la entrada de luz en las zonas oscuras y proteger del sol excesivo en las fachadas más expuestas.
En Estudio Rillo, consideramos la orientación de la vivienda actual para proponer soluciones como el reemplazo de carpinterías por modelos de alta eficiencia (DVH), la adición estratégica de parasoles o voladizos en fachadas críticas, y la redistribución de los ambientes para que las áreas de día se beneficien de la luz norte/noreste.
Esta planificación bioclimática tiene un impacto económico tangible en las facturas de servicios y mejora significativamente la calidad de vida de los habitantes, actualizando el hogar a los estándares de confort modernos. El análisis de la orientación existente es parte de nuestro servicio integral de diseño, garantizando un hogar más funcional, más sostenible y con un mayor valor de reventa.
La inversión en el diseño detallado de una remodelación se justifica plenamente frente al costo de la obra, ya que actúa como un seguro contra los sobrecostos y los problemas estructurales no previstos. El costo de la obra en una remodelación puede ser muy volátil si no se cuenta con un diagnóstico inicial y un proyecto ejecutivo riguroso. Nuestro diseño aborda activamente la complejidad que genera la intervención de estructuras antiguas, como la aparición de instalaciones obsoletas o la necesidad de reforzar vigas.
Un diseño de remodelación bien planificado por Estudio Rillo minimiza los errores, ya que se invierte tiempo en el diagnóstico estructural y en la documentación técnica exhaustiva antes de que el primer martillo toque una pared.
Esta inversión inicial en diseño se compensa largamente con la reducción de la incertidumbre: la precisión técnica evita que el cliente se enfrente a la aparición de sorpresas costosas (ej. tuberías rotas o instalaciones eléctricas inseguras) durante la ejecución.
Nuestro objetivo es que el diseño actúe como una herramienta de previsibilidad financiera: la planificación rigurosa asegura que su proyecto de actualización se construya con eficiencia y se mantenga dentro del presupuesto acordado.